Cómo optimizar tu tiempo en Navidad para preparar exámenes y disfrutar de tu familia

El tiempo de vacaciones, sea Navidad o Semana Santa, suele ser una mezcla entre el descanso, las celebraciones y, para muchos estudiantes, la preparación de exámenes importantes. Encontrar el equilibrio entre estudiar y pasar tiempo con la familia o con los amigos puede parecer complicado, pero con una buena organización es totalmente posible. Aquí tienes una guía práctica para optimizar tu tiempo sin renunciar a las fiestas.

Planifica con antelación tu calendario

Antes de que empiecen las vacaciones, crea un calendario semanal donde combines estudio, ocio y compromisos familiares. Divide las asignaturas según dificultad y carga de trabajo, y asigna bloques de estudio realistas.

Consejos:

  • Evita planificar más de 2–4 horas de estudio intenso al día.
  • Reserva los días más señalados (24, 25, 31, 1…) como descanso total.
  • Utiliza colores o códigos para identificar tareas prioritarias.

Estudia en bloques de alta concentración

La técnica Pomodoro o las sesiones de 45–50 minutos con descansos de 10, son perfectas para maximizar el rendimiento sin saturarte. Al trabajar en bloques cortos y definidos, podrás concentrarte mejor y evitar que el estudio se alargue innecesariamente.

Aprende a priorizar

No todas las asignaturas requieren el mismo esfuerzo. Detecta:

  • Lo que peor dominas
  • Lo que más puntúa en el examen
  • Lo que más tiempo te llevará

Intenta avanzar en esas materias durante el día, ya que es cuando la mayoría de estudiantes tienen más energía.

Aprovecha las mañanas y libera las tardes

Estudiar por la mañana tiene varias ventajas:

  • Tu mente está más descansada.
  • Sientes que “liberas” el día más rápido.
  • Puedes dedicar las tardes a actividades familiares sin culpa.

Si te cuesta madrugar, empieza 30 minutos antes cada día hasta ajustar tu rutina.

Mantén hábitos saludables: tu cerebro los necesita

Por mucho que quieras aprovechar el tiempo, descuidar tu bienestar afectará a tu rendimiento. Asegúrate de:

  • Dormir entre 7 – 9 horas
  • Hidratarte bien; agua y líquidos durante el estudio.
  • Comer ligero antes de estudiar
  • Hacer algo de movimiento diario (caminar, estirar, bailar…)

Si estás cansado, ya sabes, no rindes lo suficiente, aunque te esfuerces.

No sacrifiques los momentos clave con tu familia

Las vacaciones también son para recuperarse y reiniciarse. Evita estudiar cuando toda la familia está reunida o en momentos especiales. Incluso un par de horas de desconexión total puede mejorar tu motivación y tu humor.

Recuerda: descansar también es parte del proceso de estudiar.

Sé flexible: las Navidades no son perfectas

Si un día no puedes cumplir el plan, no pasa nada. Ajusta el calendario y continúa, pero eso sí, sé constante, no te desvíes de tu propósito y recuerda, nadie es perfecto, así que prohibido venirse abajo si no se cumple un día con lo propuesto y sobre todo mantén una actitud positiva y realista; si no se puede, no se puede. Lo intentas al día siguiente y asunto resuelto.

Preparar exámenes en Navidad no significa renunciar a la magia y la diversión de estas fechas. Con una buena planificación, técnicas de estudio efectivas y un equilibrio entre trabajo y descanso, podrás avanzar en tus objetivos académicos mientras disfrutas de lo más importante: tu familia.

El combo ideal existe: organización de tu tiempo de estudio y combinación con tu tiempo de ocio.  Te deseo la mejor de las Navidades para ti y todos tus seres queridos. ¡Felices fiestas y mucho ánimo¡

Sé el tipo de persona que hace que las cosas pasen. La clave no es hacer más. Es ser más. Más coherente. Más disciplinado. Más valiente. Más tú. Porque el día que decides convertirte en la causa…dejas de vivir como efecto.

Ese es el único truco. Y sí, requiere esfuerzo. Pero es el precio de la libertad real. Tu vida es un reflejo de tu identidad, y tu identidad no es estática. Se moldea. Se entrena. Se transforma.

– Francisco Alcaide –